
Dejen de perder dinero solo porque hace frío afuera.
Seamos honestos: nadie quiere sentarse en un patio en diciembre. Si tienen un local al aire libre, saben perfectamente qué sucede: la temperatura disminuye, las mesas quedan vacías y, en esencia, están perdiendo dinero.
Podemos solucionar esto con calentadores infrarrojos montados en el techo.
El secreto está en que estos dispositivos no intentan calentar el aire. Eso sería inútil, ya que el viento se lleva todo el calor. En cambio, los rayos infrarrojos llegan directamente a las personas. Actúan sobre la piel y la ropa de los clientes. Incluso si hay brisa, sus clientes seguirán sintiéndose cómodos.
Por qué esto realmente les permite ganar más dinero
Cuando se instalan estos dispositivos en el techo, crean un “cono” de calor justo encima de las mesas. Piensen en la experiencia del cliente: se sientan y sienten ese calor en sus hombros; eso los hace relajarse. Cuando las personas se sienten cómodas, no se apresuran. Se quedan para tomar otra bebida o pedir postre. Es una simple cuestión de psicología: la comodidad significa más gastos. Hemos visto esto suceder una y otra vez durante esos meses fríos del invierno.
Detalles sobre la instalación
No se pueden instalar estos dispositivos en cualquier lugar. Si se colocan demasiado bajos, la persona que está debajo de ellos se sentirá como si estuviera siendo asada. Si se colocan demasiado arriba, el calor no llegará hasta ellos. Lo importante es encontrar el equilibrio adecuado.
También hay que tener en cuenta el consumo de energía. Estos dispositivos consumen mucha electricidad. Si se conectan demasiados de ellos a un mismo circuito, se puede cortar la electricidad justo en medio del horario de mayor afluencia de clientes. Eso es un verdadero desastre. Por lo general, recomendamos distribuir los dispositivos de manera que la electricidad sea constante.
Algo a tener en cuenta
El calor radiante es eficaz, pero tiene una desventaja: viaja en línea recta. Si hay algún obstáculo en el camino, como una viga grande o un paraguas pesado, esa persona se sentirá muy fría. A esto lo llamamos “efecto sombra”. Hay que planificar bien la ubicación de los dispositivos para evitar zonas frías.
Si el calor no es uniforme, la gente se quejará. Y un cliente que se queja es un cliente que no volverá.