
Los edificios municipales, como bibliotecas, centros comunitarios y vestíbulos, son difíciles de calentar de manera eficiente. Se utilizan sistemas que calientan el aire, pero en cuanto se abren las puertas, todo el calor se escapa por la ventana. La factura sigue aumentando, las temperaturas no son uniformes y las quejas no dejan de llegar.
Al utilizar calentadores infrarrojos montados en la pared, la situación cambia. Deja de intentar calentar el aire y comienza a proporcionar calor donde realmente está la gente.
¿Cómo funcionan?
Estos calentadores funcionan mediante calor radiante, no mediante aire caliente. En su interior, hay un elemento de fibra de carbono que emite ondas infrarrojas de corta longitud. Esa energía viaja en línea recta y calienta directamente los objetos sólidos: pisos, escritorios, personas, etc.
Los resultados son inmediatos: el calor se siente ya unos segundos después de encender el aparato. No hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente. Para espacios públicos grandes, se puede utilizar una potencia de alrededor de 4.8 kW, a 240 V, con conexión eléctrica permanente. Un termostato integrado mantiene la temperatura deseada, de modo que el calentador solo funciona cuando es necesario.
Por qué funciona en espacios públicos
Los espacios públicos necesitan dos cosas: comodidad y control de costos. El calor infrarrojo permite que las personas se sientan cómodas incluso cuando la temperatura del aire es unos grados más baja, ya que el cuerpo siente el calor directamente.
Esto permite reducir la temperatura general del edificio y dejar que los calentadores infrarrojos se encarguen de calentar las zonas frías. Los ahorros son rápidos: menos kilovatios-hora durante las horas pico, menos pérdida de calor por ventilación y menos quejas.
El mantenimiento también es más sencillo. No hay motor de soplado. Con menos partes móviles, las reparaciones son más rápidas y menos frecuentes.
Detalles prácticos
La instalación es sencilla: basta con montar el soporte en una pared adecuada, conectarlo a la red eléctrica y ajustar el termostato. Pero la ubicación es importante.
No lo coloques directamente sobre asientos, donde el calor podría ser demasiado intenso. También es importante mantener espacio suficiente para garantizar seguridad. En áreas húmedas como las entradas, asegúrate de que el calentador sea adecuado para condiciones húmedas.
Los calentadores infrarrojos calientan directamente a las personas y las superficies, por lo que las corrientes de aire son menos perceptibles. Solo ten en cuenta que la temperatura del aire puede parecer un poco más baja a pocos metros del área calentada.