
Introducción
Construimos estos calentadores para invernadero con un propósito claro: proporcionar a sus cultivos calor dirigido exactamente donde lo necesitan, sin convertir todo el aire en una sauna.
¿El núcleo de todo? Una lámpara halógena infrarroja de onda corta. Es lo suficientemente resistente para funcionar hora tras hora en ese ambiente húmedo del invernadero y está diseñada para ofrecer la potencia y cobertura precisas que necesita para un control climático constante.
Qué lo hace funcionar
Estos calentadores se basan en concentrar un calor considerable en un espacio reducido.
Tiene opciones: funcionan con 230V o 400V, consumiendo entre 1500W y 2500W. Esa potencia le permite cubrir grandes áreas de bancales o filas densas de plantas sin dificultad.
¿El tubo de 300mm? Mantiene el calor enfocado. Así, se calientan las plantas, no el espacio por encima de ellas. ¿Práctico, no?
También es clave ajustar el voltaje al suministro de su instalación. Esto mantiene la corriente baja y evita caídas de voltaje en la distancia.
La historia interna
Hablemos de la construcción. El tubo es de cuarzo, relleno con halógeno. Lo elegimos porque soporta ciclos rápidos de encendido y apagado sin quemar el filamento, como ocurre en lámparas estándar.
El ciclo interno de halógeno mantiene estable el elemento, por lo que la salida se mantiene constante durante toda su vida útil.
El recubrimiento reflector tiene un único propósito: dirigir toda la energía infrarroja hacia adelante. Sin pérdidas de calor laterales. Solo calor directo y eficiente.
¿Y el conector R7s? Práctico y sencillo. Fija la lámpara, soporta la corriente y facilita el reemplazo rápido y sin complicaciones cuando sea necesario.
Cómo funciona para usted
En el invernadero, esta configuración significa calor inmediato. No hay que esperar a que se caliente. Cuando hay una bajada de temperatura, puede mantener sus puntos de consigna sin interrupciones.
El tubo compacto y el haz enfocado facilitan la instalación sobre bancales y pasillos. Fácil de montar, más fácil de mantener.
Solo un aspecto a tener en cuenta: debido a la alta densidad de salida, debe planificar un flujo de aire y ventilación adecuados. De lo contrario, podría producirse sobrecalentamiento localizado, lo que puede estresar las plantas y el equipo cercano.