
En la línea de 300 mm, los residuos de flujo que quedan después de la formación de las protuberancias en la oblea no son simplemente una fuente de contaminación. Son, en realidad, “bombas de fiabilidad” listas para explotar. La evaporación incompleta del flujo crea vacíos y conexiones anómalas entre las partes de la oblea; esto hace que la tasa de desperdicio aumente, mientras que el presupuesto térmico se excede. Hemos diseñado este sistema para eliminar ese desperdicio desde sus orígenes.
Lo que realmente importa en el funcionamiento del sistema
El sistema logra una evaporación rápida y controlada del flujo, mediante uso de radiación infrarroja de onda corta. Además, mantiene una uniformidad de temperatura de ±0.1°C en toda la superficie de la oblea. Los emisores de cuarzo proporcionan calor limpio, sin partículas contaminantes. El sistema de extracción de aire es compatible con salas limpias de clase 1–100, lo que evita que entre cualquier tipo de contaminación en la cámara. La repetibilidad está asegurada en cada ciclo de tratamiento, ya sea en procesos suaves o intensivos. El control preciso de la temperatura y el tiempo permite mantener los parámetros estable, incluso cuando se trabajan grandes cantidades de obleas.
Por qué este sistema funciona en la práctica
Ya sea en el secado de obleas, en procesos de litografía o en el curado de materiales durante su empaquetado, el requisito es siempre el mismo: un control térmico que no afecte negativamente la calidad de los productos. Este sistema se integra directamente en las líneas de producción, eliminando el flujo de forma precisa, sin dañar la metalización debajo de las protuberancias. El procesamiento del fotopolímero se realiza dentro de los rangos permitidos, los ciclos de limpieza y secado se completan más rápidamente, y hay menos necesidades de reprocesamiento. El consumo energético disminuye, ya que el sistema se calienta solo cuando es necesario y mantiene una temperatura constante, lo que permite operar 24/7 con intervalos de mantenimiento predecibles.
Detalles prácticos que deben tenerse en cuenta
El tamaño del sistema es compacto, pero es necesario asegurar una alineación perfecta de los componentes: extracción de aire adecuada, aire seco y limpio, y voltaje estable. El proceso de puesta en marcha es rápido, pero se necesita tiempo para ajustar los parámetros según la formulación específica del flujo y las características de las obleas. Una vez ajustados esos parámetros, se reduce significativamente el riesgo de defectos en las obleas. Al adaptar el flujo a las características específicas de las obleas, los resultados serán óptimos.